Creía que habría algo más

El otro día le dieron a Patricia Arquette el óscar a la mejor actriz de reparto por su actuación en Boyhood,  película que cuenta la evolución de una familia desde que los niños son pequeños hasta que se van a la universidad. Precisamente, cuando el hijo está haciendo el equipaje para marcharse, la madre se pone a llorar y, al preguntarle qué le pasa, ella dice: -Mi vida se irá así, sin más… Todas esas etapas, casarme, tener hijos, divorciarme, la vez que creímos que eras disléxico, cuando te enseñé a montar en bici, vuelta a divorciarme, sacarme el máster, conseguir el trabajo que me gustaba, enviar a Samantha a la universidad, enviarte a ti a la universidad… ¿sabes qué será lo siguiente, eh? ¡mi funeral! … Creía que habría algo más…

Y así transcurre la vida, esperando que nos pasen cosas más interesantes, que llegue algo mejor (un trabajo mejor, una pareja mejor, la iluminación) que solucionará los problemas. Pero nunca encontraré la respuesta en algo exterior a mí, ni fuera de este preciso instante; la única vía útil es salir de la fantasía de algo diferente, de los pensamientos irreales y las ensoñaciones vacías, y volver una y otra vez a lo que el mundo me trae a cada momento, que es mucho.

Sí que había algo más, pero no está en un futuro que no existe, sino delante mismo de tus ojos. . . .

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