comparar

Una de las fuentes más grandes de insatisfacción es compararse con otros. Continuamente encuentro a gente comparándose conmigo: quieren tener tanto éxito, o ser tan sencillos o tan felices con sus familias o tan calvos como yo (bien, esto último no es verdad). Por supuesto, se están comparando con una fantasía. En la vida real, yo no soy lo que ellos piensan. Y en realidad nadie es como piensas; solo ves parte de la historia, las partes buenas, y raramente ves las dudas, la angustia y la insatisfacción. La gente no comparte sus verrugas o hemorroides, solo las magníficas fotos de su comida, vacaciones y niños.

Así que te estás comparando con una ilusión, y entonces la realidad de tu vida deja que desear. Cuando te encuentres comparando las partes buenas de la vida de alguien con las partes malas de tu vida, o pensando en lo que podrías estar haciendo en su lugar, reprímete. Simplemente páralo. Estás dañándote y eso no es un acto de compasión. En vez de eso, mira lo que estás haciendo ahora y sé feliz con ello. Reconoce el regalo de este momento.

Leo Babauta (a través de Homo minimus)

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