disfrutar de la comida

El ser humano tiene ese defecto de fábrica: convierte los deseos en necesidades. Si nos acostumbramos a tomar una determinada marca de agua, por ejemplo, Agua de la Sierra del Marqués, es muy posible que pasemos de decir: “Me encanta el Agua de la Sierra del Marqués”, a gritar: “¡Necesito el Agua de la Sierra del Marqués! ¡Sin ella no puedo disfrutar de la comida!”.

Rafael Santandreu

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