impermanencia

Nos agarramos a nuestro pequeño corralito: mi coche, mi casa, mi sueldo, mi pareja, mi cuerpo… El ego se siente contrariado cuando las cosas cambian -siempre cambian- y reacciono según lo que me gustaría que estuviera sucediendo, reacciono a los conceptos de mi mente, en vez de afrontar con una mirada limpia lo que realmente sucede.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en zen meditación y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.