felicidad: sin condiciones

Una vez que uno se siente responsable de su propia felicidad, hacer cosas no significa que éstas sean un requisito, una condición previa para ser feliz. Porque no se necesita nada para ser feliz. No hay nada que hacer ni tener, ni dinero, ni compañía, ni amor, ni salud. Nada.

No se llega a ser feliz, no hay un camino: uno es feliz si desecha los obstáculos que lo impiden. Es muy sencillo (aunque no fácil). No hay requisitos que lograr, sino soltar lo que estorba.

Si uno cree -erróneamente- que necesita algo para ser feliz, entonces no lo conseguirá. Porque los deseos son insaciables, y los conflictos y preocupaciones se lo impedirán.

Así que, además de asumir la responsabilidad de su vida, también es importante darse cuenta de que no hay condiciones previas para ser feliz: puedes serlo siempre, en todo lugar, en cualquier circunstancia.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en psicología, zen meditación y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.