zen de consumo

A veces uno lee libros de meditación, autoayuda, psicología aplicada… y se queda igual. Es como cuando lee novelas de aventuras, de Jack London o Robert L. Stevenson, no vas a cruzar Alaska o navegar hasta la Isla del Tesoro, pero es entretenido; del mismo modo, tampoco vas a hacer el viaje interior para atravesar los laberintos de la mente. Así, los libros de zen se utilizan como literatura de evasión.

La evasión es muy útil cuando uno quiere evadirse. Vivir la vida como si realmente importase, requiere otra actitud. Aunque… ¿realmente importa?

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