creencias y placebos

A vueltas sobre  el artículo del domingo 11 sobre PNL y cambio de creencias, me han sorprendido las reacciones de un par de amigos, el que considera a las creencias como una bendición o maldición (como si no pudiéramos cambiarlas) y otro porque dice que la PNL es un placebo y sólo funciona cuando uno cree que va a funcionar.

Bueno, yo creo que todo funciona si creemos que va a funcionar (esa es una de mis creencias, ja ja), pero no me parece que la PNL sea un placebo inerte, sino que tiene mucho de software de la mente, con el modo en que nos representamos el mundo. En cualquier caso, el papel de las creencias es fundamental, pues determina las posibilidades de nuestra vida y el tamaño de nuestro mundo.

En el propio libro que comentábamos la semana pasada, Dilts se refiere a una investigación que se hizo a cien pacientes a quienes se había diagnosticado cáncer terminal y, sin embargo, diez o doce años después estaban vivos y con buena salud. Algunos habían seguido el tratamiento médico convencional (cirugía, quimioterapia, radiación), otros se trataron con terapias alternativas (acupuntura), algunos habían hecho diferentes tipos de dieta e incluso hubo quien no hizo absolutamente nada.

Sólo tenían una cosa en común: todos ellos creían que lo que estaban haciendo los iba a curar. Todos creían que se iban a curar, y se curaron.

En fin, ya que somos prisioneros de nuestras creencias, es mejor construirnos una celda amplia y confortable que nos permita desarrollarnos plenamente.

Esto me recuerda la anécdota que cuenta el psiquiatra David Burns en uno de los libros de Sentirse bien, sobre terapia cognitiva conductual, cuando nació su hijo David, azulado, con problemas respiratorios y él empezó a preocuparse y agobiarse con las complicaciones que podría tener, hasta que se planteó hacer lo que recomendaba a sus pacientes, escribir sus pensamientos negativos en una hoja de papel para darse cuenta de que eran ilógicos y distorsionados, pero se dijo, “Ah no, este es un problema real, no como los de mis pacientes”, ja ja, hasta que se dio cuenta de que era presa de sus propios pensamientos y pudo salir de las creencias que le aprisionaban.

Bueno, no siempre es fácil, pero hay algunas técnicas que, desde distintas orientaciones, han demostrado su efectividad y, ya sea mediante la PNL, el coaching, los libros del doctor Burns o cualquiera otra, es posible cambiar las creencias y disfrutar de una vida más plena y más feliz.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en psicología y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.