Woody Allen

Hoy me contaron el chiste de los dos psicoanalistas -uno joven y otro mayor- que salen del edificio donde tienen su consulta, tras finalizar una larga jornada de trabajo. El joven está agotado, después de horas escuchando los traumas y complejos de sus pacientes. El mayor, en cambio, sale relajado y feliz.

-No entiendo cómo puedes terminar tan descansado, después de un día escuchando los problemas de tus clientes -dice el joven.

-¿Escuchándolos? -contesta el otro- ¿Quién los escucha?

http://felipeecheverria.blogspot.com/2008/03/woody-allen-caricatura-pastel-tiza.html

Esto me ha recordado a Woody Allen, que, si no fuera humorista  -“El sexo es lo más divertido que puede hacerse sin reír”- seguramente sería considerado uno de los grandes escritores del siglo XX. Sus chistes tienen la mezcla de verdad, paradoja y desesperación que lo hacen inolvidables:

>Mi psicoanalista me advirtió de que no saliera contigo, pero eras tan guapa que cambié de psicoanalista.

>Hace quince años que voy al psicoanalista. Le doy un año más y luego me iré a Lourdes.

>Un tipo va al psiquiatra y le dice: “Doctor, mi hermano está loco. Cree que es una gallina” Y el doctor le responde: “¿Por qué no lo lleva a curar?”. Y el tipo le dice: “Lo haría, pero necesito los huevos”.

Caricatura de Felipe Echevarría
Anuncios
Esta entrada fue publicada en humor, psicología y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.