¿Qué tal se presentan las Navidades, bien o en familia?
O, como dice Eckart Tolle, “si crees que estás iluminado, ve a pasar la Nochebuena a casa de tus padres”. En fin, las comidas navideñas son una excelente ocasión para poner a prueba nuestra serenidad.
¿Por qué me irrita que mi suegra/cuñado/hermana/etc. haga tal o cual cosa? Fácil: porque me adjudico el derecho a decidir cómo deben ser o actuar. Porque creo que yo tengo razón y ellos no. Y, en el fondo, porque me creo mejor que ellos.
¿Por qué mi suegra/etc. me saca de mis casillas y sin embargo su vecina del 5º la encuentra encantadora? Evidente: porque el problema no está en ella, sino en mí. Porque los problemas no están en el mundo exterior, sino en mi estúpida mente pretenciosa. En realidad no me molesta mi suegra, sino la imagen mental que he construido de ella.
No tengo derecho a cambiarlos, ni a empujarlos de ningún modo. Es tonto pretender cambiar el mundo, cuando el problema está en mí; no hay que alfombrar el campo cuando puedo ponerme zapatos.
No hay que cambiar nada ni organizar a nadie, sólo soltar mis prejuicios, mis manías y mis rollos mentales. Disfrutar de una reunión familiar en paz es sencillo: sonreír a todos, sonreír con con los ojos y mirando a los ojos (¿de qué color son?); mirar con dulzura y escuchar con atención. Permitirles ser como son y permitir que aflore mi auténtica esencia amorosa.
Noche de paz, noche de amor. Todos somos Uno. Feliz Navidad.

Magnífico… como siempre. Feliz Navidad.
Eckhat Tolle dice que una de las cosas buenas que tiene el dinero es que puedes comprar independencia, poder comprarte una casa lejos de los vecinos por ejemplo. De hecho él lo hizo así
Y añado algo más…y también de la familia.
Comparto lo que comentas sobre las cenas familiares navideñas, para sonreir necesitamos menos músculos que para fruncir el ceño y efectivamente, no hay necesidad de cambiar a nadie, que cada uno cargue con su mochila. No dudo que es uno de esos momentos propicios para ponerse a prueba mediante la aceptación de la situación, la rendición, la benevolencia o la compasión, y dejarte devorar por lo lobos o mentes inconscientes mientras se observa la situación como si no fuera con uno, sin tomárselo como algo personal mientras desgarran tu ego hasta los niveles más bajos. Dejar espacio para las mismas berborreas sin sentido de todos los años está muy bien, y estará mejor, si pasada la situación, uno deja esa mochila atrás, sin volver a liarse mentalmente, “mira lo que me han dicho, esto o lo otro”.
No tengo derecho de cambiar a nadie, pero tampoco tengo la obligación de escuchar una y otra vez la la inconsciencia de los demás y de tragar con tradiciones sin pies ni cabeza.
Como dice Eckhart Tolle, si tienes dinero…
En mi caso las navidades…BIEN ya sabes
Feliz momento Presente
Nochebuena en casa de los padres? Eso es demasiado sencillo. Que venga el Tolle y se coja una semana entera de vacaciones en navidad para “disfrutarla” con sus hijos. Eso si que pone a prueba la iluminacion y la paciencia.