. . . . . . . . . . . . . . Cuando llegues a la cumbre de una montaña, sigue subiendo.
Últimamente hay tantos libros sobre zen que parece que la gente no tiene tiempo de sentarse a meditar, se pasan el día escribiendo. En fin, como decía Alan Watts:
Para saber lo que es el zen no hay otro medio que practicarlo, experimentarlo concretamente, para descubrir lo que ocultan las palabras.
O:
Al escribir sobre zen hay que evitar dos extremos: uno, explicar tan poco que el lector quede perplejo; otro, explicar tanto que el lector crea que entiende el zen.
En fin, cuando llegues al final de un libro, sigue leyendo.
Lo bueno del zen (con el tao pasa algo parecido) es que si lo entiendes significa que no has entendido nada!
Un saludo