Ya no soy una víctima de las circunstancias. Ni siquiera la víctima de otras víctimas. He decidido ser activo y responsable. Si hay que luchar, saldré a luchar. Si lucho y pierdo, volveré a luchar; si lucho y muero, seré un cadáver, pero nunca más una víctima.
Aunque esté enfermo, aunque esté preso; mientras tenga conciencia, mantendré mi capacidad de elegir y de comprometerme. Ya no soy una víctima, ahora soy responsable de mi vida.
Me encantó. A veces siento que estamos en un mundo donde muchos no se hacen responsables: la culpa siempre es de otros: el estado, las multinacionales, los jefes, los vecinos, los maestros, los padres… Donde muchos sientes que se les debe y no que deben… Donde parece que mejorar el mundo no tiene nada que ver con lo que puedo hacer hoy, y lo que puedo hacer hoy es lo único que mejorará o empeorará el mundo. Un abrazo
Totalmente de acuerdo.. hermooso.. Me siento identificada … Cuantas cosaas tendre que tomar coraje y “jugarse sabiamente”.. Ademas es sano no sentirse victima
¡Me adhiero! La vida se hace mucho más interesante cuando somos responsables y no víctimas. Es la única oportunidad que tenemos para crecer por dentro. Un abrazo