Zen en el arte de escribir (1973) es un breve ensayo de Ray Bradbury que da título a un libro -publicado en España por Minotauro- en el que reflexiona sobre su vida de escritor. En él resume su actitud en tres puntos:
- trabajo
- relajación
- no pensar
Bradbury critica a quienes escriben por la fama (para obtener el reconocimiento de una camarilla de esnobs) o por dinero (orientando su escritura al éxito comercial): el escritor íntegro y creativo se limita a reflejar lo que es auténtico en él.
Un programa sencillo para un escritor sería escribir 1.000 o 2.000 palabras diarias durante 20 años y con el tiempo la cantidad redundará en calidad. El éxito en todas las artes consiste en eliminar el exceso en favor de la concisión y con ese trabajo paciente y perseverante llegaremos a expresar la verdad que todos llevamos dentro.
Dejando que el trabajo fluya un día y otro, llegará un momento en que los personajes le escriban a uno los cuentos y, libres de inclinaciones literarias y comerciales, nuestras emociones golpearán la página y contarán la verdad. Así encontraremos un nuevo sinónimo de “trabajo”, que es la palabra “amor”.
Bonita y muy interesante entrada. Sinónimo de trabajo: amor, sinónimo de amor: ¿sencillez?
¡gracias otra vez!
Diane