Hace tiempo que no escribimos nada de Augusto Monterroso, ese gran humorista y gigante de las letras hispánicas cuyas obras recomiendo a todos que las compren (y, a los más audaces, que las lean). Aquí va otra de sus fábulas.
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Caballo imaginando a Dios
A pesar de lo que digan, la idea de un cielo habitado por Caballos y presidido con figura equina repugna al buen gusto y a la lógica más elemental, razonaba el Caballo.
Todo el mundo sabe -continuaba en su razonamiento- que si los caballos fuéramos capaces de imaginar a Dios lo imaginaríamos en forma de Jinete.