Hace ahora 46 años, Jim Whittaker subió a la cima del Everest. Fue una escalada dura, se quedaron sin oxígeno, pero finalmente lo consiguieron. Luego escribió:
«Uno nunca conquista una montaña. Las montañas no pueden ser conquistadas. Uno se conquista a sí mismo, sus esperanzas, sus temores».
Después de haberse conquistado a uno mismo, se pueden afrontar las montañas o dificultades que nos plantee la vida.